Oct 242013
 

Sitges 2013 Banner 01

Seguimos comentando el Festival. Mucho más cine. Muchas más anécdotas. Muchas más risas. Y muchas más copas. This is Sitges.

Tras el nuevo madrugón de las 7 de la mañana para poder coger entradas a cara de perro para el día siguiente, me espera The World´s End, el final de la trilogía del cornetto que comenzara el siempre genial Edgar Wright con Shaun of the Dead y continuara con Hot Fuzz. En esta nueva entrega protagonizada por su duo dinámico particular como son Simon Pegg y Nick Frost tenemos a un grupo de amigos, inseparables en la infancia, y casi extraños en la etapa adulta. Pero ahí está Gary King, reuniendo al grupo de nuevo para poder finalizar un objetivo anelado desde hace años. Poder finalizar la ruta cervecera por los 12 pubs del pueblo donde se criaron. Pero claro, siempre debe de haber un giro inesperado en esta historia, y lo que era una ruta alcohólica a tope pasa a convertirse en una especie de invasión/colonización alienígena. ¿Qué pesa más? ¿Salvar el mundo o seguir bebiendo? Con ciertas reminiscencias a Attack the Block, The World´s End es una cinta de entretenimiento puro y duro. Sin mayor pretensión que la de hacer reir. Y aunque pienso que es la más flojita de la trilogía, sigue estando por encima de la media de las comedias de hoy en día.

Sitges 2013 Worlds End 01

Ahora toca remake. Un remake cuyo original desconocía su existencia. Patrick. Con el reclamo nada desdeñable de Charles Dance como protagonista, el cual presentó la película en el Auditori, y al que le regalaron un videomontaje con la desafortunada selección musical del Just Dance de Bowie, haciendo las risas del público (yo incluido). En lo que respecta a la película, creo que es de lo peorcito que he podido ver este año. Un sin sentido rodeado de médicos locos y enfermeras chungas. Ni siquiera la música de un clásico como es Pino Donaggio (que siempre he pensado que tiene nombre de DJ de Ibiza) salva de la quema este trabajo. Un papel de Charles Dance para salir del paso y poco más.

Con Mindscape echas un rato curioso, aunque la película no te da nada nuevo. Incluso casi desde el inicio de la misma si estás avispado, puedes ver por dónde van a ir los tiros. El trabajo de Mark Strong es correcto como siempre. El de la pequeña de las Farmiga pues a la altura de sus dualidades dentro de American Horror Story (a quien le guste, pues bien, y a quien no, pues ya sabe a qué atenerse). El tratamiento de la soledad y de la superación de hechos traumáticos (dentro de la ficción que nos planeta la película) no está mal llevada, pero el conjunto el público se queda con ganas de más.

Por supuesto no puedo obviar el maravilloso pase matinal de El Mago de Oz en un glorioso 3D. Lleno hasta la bandera. Una experiencia única que hay que agradecer al Festival.

Sitges 2013 Coherence 01

Al día siguiente vino Coherence (James Ward Byrkit), una de esas grandes y agradables sorpresas que te deparan estos festivales. ¿Qué puedes hacer con un grupo de amigos reunidos en el salón de una casa durante 100 minutos? Muchísimo más de lo que puedas creer. Sin apenas medios, sin alardes visuales y sin actores conocidos (e incluso profesionales me aventuraría a decir), Coherence nos regala una historia de ciencia ficción minimalista, conspiraciones y paradojas espacio/temporales, y de dualidades complejas que te dejarán pegado a la butaca durante todo el metraje. Una suerte de historia extremadamente bien hilada, sin complicaciones para el público, y con la justa tensión creada con los medios que se tienen a mano. Altamente recomendada a todos.

Tras el buen sabor de boca que dejó Coherence en el día de ayer, qué mejor que acompañarlo con otra buena película como fue We are What We Are (Jim Mickle). Si ya en los primeros días, se había tratado el tema del canibalismo, aunque por la parte simpática de mano de The Green Inferno (Eli Roth), ahora tocaba la parte más oscura de este comportamiento único. Al más puro estilo Hannibal Lecter, con una actitud enfermiza enmascarada en una imagen cuerda del personaje, y con mucha religión de por medio, nos encontramos con una familia ausente de figura materna por fallecimiento de la madre tiempo atrás. Un padre y sus dos hijas sobreviven al día a día en un clima tedioso y malsano, en el que unas costumbres culinarias algo especiales desembocará en tragedias y tensiones constantes, tanto con agentes externos como dentro del entorno familiar. Curiosamente me enteré a posteriori que se trataba de un remake de una película mexicana.

A media jornada nos acomodamos y disfrutamos como auténticos enanos con Milius. Documental exhaustivo sobre la obra y gracia de ese gran cineasta (no todo el mundo diría lo mismo sobre la persona) que fue John Milius. Sus trabajos más conocidos, y, sobre todo, los menos. Sus colaboraciones en los guiones de grandes obras de la historia del cine. Sus escarceos políticos, y sus trifulcas nada amistosas provocadas por su particular carácter. Milius es de esos documentales a tener MUY en cuenta. Gratísima sorpresa, sí señor.

El cuarto día lo acabamos con una dupla de nivel bastante paupérrimo. Está claro que nadie debe esperar absolutamente nada de la secuela de Machete. Pero es que la película, a parte de no ofrecer nada, es casi un insulto tras otro. Salvo la genialidad inicial y final augurando la tercera entrega, en la que Robert Rodríguez da el 120%, el resto es algo totalmente olvidable. Una pena, porque ni siquiera se disfruta como cine basura. Pero es que la posterior, Moonsoon Shootout tampoco nos aportó nada, salvo el hecho de si alguna vez realizáis una película con viajes en el tiempo, es muy importante que metáis un perrete como recurso visual y sonoro de cara a reconocer los momentos repetidos del protagonista en sus periplos temporales. Se ve que Bollywood no le tiene pillado el tranquillo aun a este tipo de películas.

La mañana siguiente, sin embargo, comienza con otra nota amarga. L’étrange Couleur des Larmes de Ton Corps (Hélène Cattet y Bruno Forzani). Los realizadores belgas encargados de Amer (y que aun tengo pendiente de ver) presentan una cinta visualmente interesante, pero cuya historia y uso estridente del sonido hace que me sacara un varios momentos de la película. Y teniendo en cuenta que para mi desgracia fui una de las personas que abandonaron la sala, no habla demasiado bien de ella. Una pena, porque tenía potencial.

Sitges 2013 Only God Forgives 01

Llega Only God Forgives. Nicolas Winding-Refn sorprendió a propios y extraños dos años antes con la potentísima Drive, y ahora llega de la mano de nuevo con Ryan Goslin para contarnos una violenta fábula situada en la tailandia más ruda, oscura y sucia. Una búsqueda de la redención con tintes de venganza no dejan títere sin cabeza. La sombra de Drive es alargada, y a lo mejor el exceso de hype por mi parte perjudicó en exceso el disfrute de la historia. Técnicamente impecable, pero sin embargo algo le falta. No sé.

Y para acabar estos 3 días, me siento en la butaca del Auditori para ver Enemy. Película que desconozco totalmente. Sólo que un cada vez más en auge Jake Gyllenhall es su protagonista. Y para comenzar, un dato que me llama la atención. La historia está basada en un relato de José Saramago, lo cual ya me hace interesarme aun más por ella (aun recuerdo las buenas sensaciones tras ver aquí mismo Blindness, basada en su conocido Ensayo Sobre la Ceguera). En Enemy, otro hecho inusual como es el saber que existe alguien idéntico a tí puede destrozarte psíquicamente. El viaje a lo desconocido que emprende nuestro protagonistas para buscar a «su otro yo» crea una serie de blucles mentales y delirios inusuales. Sus relaciones, sus conocimientos, todo queda en entredicho. Una lucha interna reflejada en el exterior te deja sin aliento tras un final totalmente abrupto. Sin duda, una de mis películas favoritas de este año (al menos de momento).

Y de nuevo el descanso merecido que llega. Aunque antes me voy a tomar la penúltima cerveza con los amigos.

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