Ago 232015
 

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Segunda reseña de El Gusano de Maggot, esta vez centrada en la otra cabecera principal vengadora. Igualmente, es el número previo a Secret Wars, por lo que el debate está servido…

Vengadores nº55 (Avengers Vol5 nº44 – Junio 2015). Panini. Guión de Jonathan Hickman y dibujo de Stefano Caselli y Kev Walker

Uno era vida, el otro Muerte.

Otro número englobado en la macrosaga cósmica de las incursiones. A dia de hoy, Iron Man anda un poco a la gresca con todo el universo de héroes Marvel después de los fenómenos ocurridos en Axis, que le han dejado la moralidad a la altura de la política española, es decir, hace lo que le sale de los relés y el fin justifica todos los medios.

El cómic nos sitúa en una situación de hace meses, que no me queda muy claro cuando es, ya que, el bueno de Hick ha decidido que puede saltarse un año porque lo ha dejado todo muy claro y referirse a ese año en blanco a través de recuerdos. Todo muy DC. Bueno, por lo que iba, que a modo de flashback se nos sitúa en una cafetería de Texas hace meses en una reunión entre Capitán América viejete y Iron Man malito donde hablan sobre que Tony lo sabía todo (supongo que se refiere a las incursiones) hasta que la Capitana Universo, que es la camarera que les atiende (y por qué no) les mete una hostia a los dos y los manda a tomar por donde amargan los pepinos.

Tras este “interesantísimo” intermedio volvemos al presente donde la flota estelar Shi’ar quiere cargarse la Tierra porque damos mucho por culo (razones no le faltan) así que el Señor Stark pone una de sus armas en la órbita solar y les dispara un rayazo del copón que manda a freír espárragos a lo más granao de la flota estelar de Marvel. Todo esto, unido a que el señor Richards y los illuminatis han puesto a la Tierra en fase, hacen que nuestro planeta salga de nuevo indemne.

Mientras tanto, en la Tierra 1610, es decir, la del universo Ultimate, Reed Richards se ha aliado con Thanos y su cónclave (Maximus, Namor, Cisne Negro y algún malo más) para convencer a Samuel L. Jackson y su S.H.I.E.L.D. para que ataquen a la Tierra 616 para poder sobrevivir ante una futura incursión.

En nuestro universo de toda la vida, vemos cantidad de conversaciones que nos importan un carajo, como la de T’challa con Obama diciéndole que se va todo al peo y no se puede hacer nada y de unos cuantos superhéroes decidiendo que científicos e ingenieros salvan para reiniciar la humanidad. Toma eugenesia de la buena.

Tras estas páginas tan coñazo, vamos al turrón, ya que el Capi va a darse de hostias con el Superior Iron Man, ya que está un poco mosqueado desde que lo echaron del los Illuminatis y le borraron la memoria. Aquí vemos cuatro guantazos que nos saben a nada entre un Capitán América viejo y ataviado con un uniforme a lo Iron Patriot y que no hace una triste acrobacia de esas que nos molan para pegar una leche (ya sé que está viejo, pero lo dibujan más en forma que a un hombre de 30 años y lleva una armadura muy tuneada con escudo y todo) por su parte, el Superior Iron Man que se suponía que era muy la leche dispara dos o tres tristes rayos y algún misil. El comic se cierra con esta pelea ente explosiones que provocan las naves de la Tierra Ultimate y se nos emplaza al destino final en las Secret Wars.

Me muero de impaciencia.

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