Tras una semana en la que no sabía si esconderme debajo de la mesa o irme al Tíbet con tal de estar ajeno a todo tipo de spoilers de El Hombre de Acero, debido a su estreno americano la semana previa, ya por fin se estrenó en nuestro país, y como cabía esperar allí que estaba un servidor el día del estreno.
El Hombre de Acero es otra de esas películas que no consigue poner de acuerdo al fandom, tal y como le ocurrió a Iron Man 3 hace un par de meses. Comencemos con que a mí me ha gustado, y la he disfrutado, ya que como siempre han dicho, esto es un nuevo Superman. Intentemos en la medida de lo posible abstraernos de lo ya visto previamente, ya hablemos de Donner o de Singer.









