De 5 personas hablamos.
Empecemos del más antiguo al (o mejor dicho a la) más reciente.
¿Y quién fue el primero en discordia? Pues Josh Schwartz, cuyo guión pasó a mejor vida junto al fichaje de Bryan Singer.
«Yo terminé mi borrador. Bryan Singer subió a bordo, y creo que es la mejor opción para llevar el barco que puede tener la franquicia, y él quería hacer una película totalmente distinta a la que yo le proponía […] Es Bryan Singer. Si quiere hacer una película de los X-Men, ellos entonces harán su película de X-Men. Pero de todas maneras fue una gran experiencia y un honor trabajar en ello.»
Le preguntaron durante una presentación de la Revista Cosmopolitan si podía hablar de ese guión que nunca verá la luz:
«No puedo. Tema cerrado. Secreto de sumario. Juro por Dios que hay un francotirador apuntándome desde ese edificio de enfrente.
El segundo en cuestión fue Jamie Moss (encargado igualmente de Ghost In The Shell) que cogió las riendas tras la marcha forzada de Schwartz. Moss escribió otro borrador completamente distinto, y que gustó más a Singer… Hasta que éste último «se dió cuenta» que no iba a poder dirigir la película ya que tenía a WB detrás de la nuca para su proyecto de Jack The Giant Killer.







