Es curioso, pero el revuelo que se formó ayer con la noticia sorpresa que confirmaba que Ben Affleck sería el nuevo Batman en la secuela de El Hombre de Acero ha sido de los que marcan época. Una noticia que llega a todos lados (incluso gente cercana a mí y ajena al mundillo se había enterado a primera hora de la mañana), y que ha generado gran disparidad de opiniones, de las cuales, claro está, las de odio profundo hacia el fichaje son las más destacadas.










